viernes, 20 de julio de 2012

No se os puede dejar solos

- Ya sé que estás de vacaciones, pero si pudieras hacerme un informe pormenorizado y una memoria de las decisiones tomadas sobre el asunto desde abril del año pasado, me ayudaría mucho.

A veces uno recibe una de estas llamadas, a eso de las once de la mañana, al día tres de vacaciones, y el susodicho día tres se va a los leones. Por lo menos deja de ser vacaciones y se convierte en una escena ridícula, junto a un lago con piraguas, donde un padre pegado a un teléfono, intenta que sus hijos no se vayan río abajo, mientras intenta resolver el mundo a gritos y microondas.

- Hay, chica, dónde te has metido a hacer la reunión, no se escucha un carajo con el skype. ¿Estás en una discoteca o qué?

Encima que localizas el único hotel con conexión decente en el pueblo, que le birlas el ordenador regalo de cumpleños a tu hija con embustes y ardides, las otras, cómodamente sentadas en su oficina de la capital, se reíen de ti y de que estás haciendo el pringado cuando no llevas ni tres días de vacaciones.
Y todo para nada, que diría el maestro, to-pa-ná, porque la conexión no funciona y nadie oye lo que tienes que contar y porque el móvil que iba a movilizar el mundo se vuelva a colgar la tercera vez que escribes el mismo correo.

En fin, menos mal que nadie se ahogó, que había una pared al final del lago que no dejaba llegar hasta Zaragoza en canoa y todo acabó como un paréntesis en nuestro itinerario. Por cierto, otro momento FADESA al llegar al Pueyo de Jaca, camino de Panticosa, como en las Vueltas de España aquellas que disputaban Perico, Lejarreta y compañía.

Mañana les contamos, si es que no nos encargan nada más por el camino. ¿Es nostalgia de nosotros o envida por las vacaciones? Nunca lo sabremos, queridos lectores, pero no se les puede dejar solos o el mundo se viene abajo.

miércoles, 18 de julio de 2012

Está muy bien esto de la crisis

El camarero sirvió dos gintonics a la dos señoras de la 227, sentadas en la terraza de la piscina, ya instaladas en su hotel al pie de las pistas de esquí.
-Pues a mí lo que más me ha impresionado son los jabocintos del año, Conxita. Me parece que son un detalle estupendo.
-¿Y te has fijado que hay un Spa?
-¿Qué es un Spa, Conxita?
-Ay, Pepita, no seas antigua, como un balneario pero moderno. Con yacuzzis y esas cosas que salen en las películas ... ya me entiendes, las que ponen por la noche y se queda a ver Antonio, ¿no?
-Mi Antonio no ve esas cosas, no te equivoques.
-Bueno, ahora no te enfades. Ya te dije yo que para algo serviría el curso de internet del ayuntamiento, vaya ofertón que me hemos encontrado, mientras estos dos se iban a ver la pretemporada del Barça.
-Si es que en el fondo, está muy bien esto de la crisis.

Imagino que el parque móvil nacional de pistas de esquí, y sus respectivas urbanizaciones de inevitable aire alpino, debe estar así, como salidas de un ataque nuclear, abandonadas por el personal, incólumes e impolutas. Los telesillas, inmóviles, como congelados en una postal tirolesa, esperando que llegue la nieve para recobrar vida. Los centros y galerías comerciales, a medio gas; Disco-Pub Petronilla, esperando una remesa de esquiadores con pocas ganas de esquiar y algo más de alternar. 

El autobús de línea nos ha dejado ya en medio del parque y ahí ha empezado una verdadera etapa de montaña, en dos tiempos: el pelotón se ha quedado acabando su bronceado junto a las vacas, mientras que el aspirante a maillot amarillo ha coronado el Coll de Toro, como atestigua la foto. Bajada a tumba abierta, buscando ese autobús reconvertido a taxi de montañeros, con tiempo a una cervecita en la parada.

Mañana nos vamos de esta reminiscencia del hotel de El Resplandor, algo más animado y con Spa, buscando Panticosa.


domingo, 15 de julio de 2012

Premonitores preparando preadolescentes

Como cada año, el comando topanista os propone unas vacaciones para tomárselas con calma y paciencia. La ruta elegida es, en esta ocasión, de Norte a Sur, sin salirnos de África, ahora que es evidente que empieza en los Pirineos, por si alguien alguna vez lo dudó.

La foto es la prueba, el fondo de algodón, al final de l'Estany del Port (Tavascan), es lo que se divisa de la vecina Francia. De ahí para abajo, piedra, aventura y padecimiento; arriba Europa, cómoda y mullida; abajo, los primeros contrafuertes del Sáhara.

Con el maletero bien provisto en el Condis del barrio, armados de un infiernillo y algunos cartuchos de camping gaz, pertrechados convenientemente en las rebajas de Decathlon, nos disponemos a llegar al Rif.

Esta primera etapa ha sido casi de guante blanco, bien acogidos en el Refugi de la Pleta del Prat, amenizados hasta las dos de la noche por los grandes éxitos de los ochenta, incluyendo un homenaje preadolescente a la malograda Withney Houston, en la inevitable fiesta de despedida. ¡Que corra la Fanta! Tiempo habrá para que la deliciosa pizza de Casa Terradellas que preparan los guardianes-guías-cocineros del refugio les parezca una cutrada. Disfruten ahora de las ginkanas y bailes de disfraces que preparan su premonitores, de no tenerse que cambiar en quince días de calcetines ni gallumbos.

Mañana, camino de Cerler, a esquiar sin nieve. Es lo que tienen las rebajas.

lunes, 9 de abril de 2012

Bellvitge, año cero

Esta entrada también podría llamarse "Johny cogió su cámara", pero en un homenaje a los barrios que nos vieron crecer, se le ha denominado como reza.
Pues sí, Johny, estudiante o doctorando en arquitectura utópica por la universidad de Wisconsin, es un tipo que ustedes lo habrán visto más de una vez, caminando en soledad por carreteras que no van a ninguna parte, normalmente bastante empinadas y bajo un sol de justicia o el más implacable de los temporales. Su novia Rosemary le ha dicho que el amor es muy bonito, pero que no piensa gastarse todos sus ahorros en emprender un largo viaje a Europa, comiendo kebabs todos los días y durmiendo en hostales de esos con literas y música de Bob Marley, donde todo el mundo forma parte de la gran y única familia mundial (ver anteriores capítulos de las tribulaciones de Laslo Topanich). Total, para ver a los tótems de la arquitectura moderna y sus deliciros en hormigón.
Los hay dotados con cinta métrica, capaces de remedir y comprobar las dimensiones de edificios enteros, y hacer una tesis con las ondulaciones de los encofrados y su relación con las frecuencias de los campos magnéticos de la Tierra. Los hay que vienen del Japón, aunque estos consiguen arrastrar a su Satoko del amor, y compartir tan felices momentos de plenitud artística con una mochila de 50 Kg a la espalda.

Ustedes no lo saben, pero habrá un día en que Bellvitge, la Ciudad Cooperativa, Sant Ildefons y otros derivados, mucho más audaces, de la Unidad Habitacional de Le Corbusier se visiten. Le cobrarán una módica entrada y le enseñarán cómo hacíamos para dormir cuatro en 50 metros cuadrados. Les mostrarán el supermercado polivalente, con su terraza destinada a billares macarras, bodas y bautizos. Y, por supuesto, el vertedero-pista de skating, que bajábamos a toda velocidad con una tapa de water en el trasero.
Todo lo que Le Corbusier no previó y otros Johnies filmarán no dentro de muchos años, si es que no se pierden por esos caminos de Dios.

domingo, 4 de marzo de 2012

La televisió ens enganya

- Escolti, jo he vingut aqui amb la meva amiga Pepita perquè ho hem sentit a TV3, ben clar i català: "Jornada de portes obertes". I no és el mateix que una visita guiada, on va a parar!

El jove voluntari senegalés, en una estampa multicultural impagable, intentava convéncer a la Sra. Conxita que podia entrar a veure Sant Jeroni de la Murtra, perè que havia de col.laborar amb tres euros, per persona.

- I ara! Jo el que vull és posar una reclamació, si la televisió diu que hi ha portes obertes, no pot ser això. Demano responsabilitats!

Les dues amigues i residents a Badalona s'han perdut aquesta joia decadent del gòtic català, on un altre pressumpte català va ser rebut per uns reis despres d'un llarg viatge.

- No ho dic jo, sinó el professor Charles H. de la Universitat de Pensilvània. Sempre esmento a aquest historiador, neutral, que ha estat 18 anys estudiant la vida d'en Colon, per a que ningú digui que escombro cap a casa.

En fi, polèmiques històriques a banda, Sant Jeroni és un d' aquells racons a tocar de casa que cal conéixer, encertant el dia que el volen ensenyar. Correu perquè qualsevol dia cau sencer, el gòtic no cotitza a l'alça precissament.

I després, a fer un mos a la Font dels Castanyers, encara que calgui esperar una horeta llarga a la porta.